Es una pena de que nuestra selección de futbol o Nadal no jueguen todos los días, para que nos pongamos de acuerdo un ratito cada día.
Pero es aún peor: somos los más críticos con España. Hasta los extranjeros tienen mejor concepto de nuestro país que nosotros mismos. Lo aman más, lo quieren como propio y además quieren al suyo, a su bandera y a su himno, a sus héroes y a sus paisanos.
A quién más molestamos y quién más nos molesta es nuestro vecino. Pero qué le vamos a hacer... somos los españoles, los de la roja, los del toro de osborne: sintámonos orgullosos, como si fuéramos extranjeros. Pero cuando tengamos problemas, ahora, como todos en el mundo, juntos podemos... ya ganamos la Eurocopa, ¿no?.
