Espero que os hayan regalado muchas cosas y que la cuenta corriente no haya sufrido demasiado. Aunque seais republicanos y no creais en la magia.
Yo estoy feliz, empezar otro año es motivo de alegría: uno más en la cuenta, muchos... que no demasiados, cuantos más mejor.
Para este año no tengo ningún propósito, nunca me propongo nada: sé que si lo hiciera no lo cumpliría. Además el 1 de enero no es más que el día siguiente al 31 de diciembre... me gustaría, eso sí, disponer del tiempo sufuciente para leeros y comentaros a todos, cosa cada vez más difícil. Todos los blogs que visito son buenísimos.
No soy partidario de hacer cambios, pero voy a intentar cambiar el tamaño de la letra de las entradas, para que sean más legibles, que los años acortan la vista. Es posible que luego no me guste el resultado, o que se me olvide, o vete tú a saber... y vuelva a la de siempre.
Espero también que me llegue la inspiración y sea capaz de hablar de algo que sea interesante, o al menos que no aburra. Y lo dejo aquí... por no alargarme...