Lo que cuesta escribir, cada día más. No sólo a mí, veo que muchos grandes blogueros llevan un mes o dos sin hacer una entrada.
No sólo cuesta plasmar las palabras, también cuesta elegir los temas, no porque no los haya, más bien todo lo contrario, hay tantos que no se sabe bien por cuál decidirte. Se solapan, y cuanto más tardas en hacerlo más nuevos hay.
Los sindicatos, por ejemplo, están planteando que tal vez sea necesaria una reforma del mercado laboral, de las condiciones de contratación y esas cosas... Los buenos empresarios, la patronal, se frotan las manos, como les gusta. Los grandes sindicatos insisten en que una reforma no quiere decir una flexibilización del mercado. Es posible, pero por si acaso el capital está contento... mal asunto.
No sólo cuesta plasmar las palabras, también cuesta elegir los temas, no porque no los haya, más bien todo lo contrario, hay tantos que no se sabe bien por cuál decidirte. Se solapan, y cuanto más tardas en hacerlo más nuevos hay.
Los sindicatos, por ejemplo, están planteando que tal vez sea necesaria una reforma del mercado laboral, de las condiciones de contratación y esas cosas... Los buenos empresarios, la patronal, se frotan las manos, como les gusta. Los grandes sindicatos insisten en que una reforma no quiere decir una flexibilización del mercado. Es posible, pero por si acaso el capital está contento... mal asunto.