sábado, 27 de octubre de 2012

Estoy perdiendo la fe

Estoy perdiendo la fe. La fe en decir lo que pienso. Porque da la impresión de que cada vez le interesa menos a todo el mundo. No exactamente lo que yo diga, me refiero a las opiniones en general, a lo que se pueda decir, a lo que diga cada uno, cada cual. Porque da la impresión que nada cambia, que a todo el mundo da igual lo que se diga, lo que se haga. Los que tienen poder de decisión y de acción pues deciden y actúan, sin que les importe lo más mínimo nadie ni nada. Bueno solo importa si da beneficios: económicos o de poder. De poder económico. Los que deciden y actúan lo hacen prescindiendo de lo que digamos y hagamos y por eso, aunque cada vez se digan más cosas, cada vez se hace menos por evitarlo, por evitar que se hagan. A nadie le importa. Lo que tenga que ser será a pesar de todo. De todo lo que digamos... ¿Qué podemos hacer? y lo que es peor ¿qué podemos decir?...

4 comentarios:

Mark de Zabaleta dijo...

Haces una gran reflexión. La fe mueve montañas, pero son los economistas los que analizan el coste de la ejecución y los políticos quienes deciden su realización. Al final no se hace nada porque la Austeridad no está para gastos superficiales porque HAY que mantenerse en el Euro...
La solución (teórica mientras ningún partido la asuma) es abandonar el Euro antes de que nos echen...

Un cordial saludo
Mark de Zabaleta

MARÍA LUISA ARNAIZ dijo...

Si tú perdieras la fe... Eso es lo que pretenden quienes han diseñado los obstáculos de esta política liberal. ¿A cuántos ha alcanzado ya el desaliento? Yo no me resigno a la beneficencia ni a la censura.
Saludos.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Vaya, te encuentro bastante fatalista... Algo se debe de poder hacer: en la Francia de 1789 algo se hizo; algo que ha sido definitivo hasta ahora y que supongo que segurá teniendo peso en el futuro. Lógicamente no estoy invitando a seguir las mismas formas sangrientas de aquella revolución, pero sí a mantener el mismos espíritu reivindicativo, con procedimientos más de nuestros tiempos.

Saludos.

PD: Nunca está todo perdido.

ulises dijo...

No te equivoques si no dijésemos nada es porque el régimen político lo impide. Ahora parece que si les importa lo de los desahucios porque va camino de revuelta popular estilo árabe. Hace año y medio PP y PSOE tiraron atrás una propuesta de dación en pago porque perjudicaba a sus amigos los bancos. Que lo hiciese el PP era normal pero que el PSOE lo secundase hizo que la gente abriese los ojos y viese que no era un partido que les representase. Ahora PSOE está acabado y se hundirá más todavía. Es una pena que no haya un partido de izquierdas que consiga escaños suficientes para gobernar. Habría que cambiar la Ley D'ont para que todos los votos valgan lo mismo.