miércoles, 23 de junio de 2010

Como la flor del cactus


Aunque haya futbol todos los días (soy forofo de los mundiales), aunque apriete ya la calor (pronto llegaremos a los 40º), aunque haya gente empeñada en que la crisis se perpetúe (los bancos y los empresarios -los malos empresarios- ¡casi todos!). No tengo más remedio que refrescar esta página. Para que no dejemos de opinar y de decir lo que se nos ocurra en el momento. Para que alguien te lea y te comente -única señal inequívoca de que estás vivo-. sólamente por eso escribo...
Porque hasta los cactus tienen flores -muy bellas, por cierto- hay que pensar que todo es transitorio, las flores del cactus son bastante efímeras, pero demuestran que las tienen muy grandes... si, ya sé que el tamaño no importa, pero mejor que se vean, también por el colorido: un rojo-naranja muy intenso. No importa que seas siempre muy pequeño, si en un momento determinado te haces grande y llamativo por unos días. Que te hagas ver y se te note. Los seres humanos deberíamos tener días así, con flores grandes y llamativas, muchas, aunque solo sea unos pocos días al año. Que se sepa que estamos aquí, en la brecha, en el mundo: algo pequeñito. Pero que no es solo de los ricos. Por eso levanto la mano, la muevo y digo: ¡¡¡eh... que estoy aquí!!!! y ya me quedo más tranquilo...

9 comentarios:

Rodrigo Malaventura dijo...

He visto Vuestra mano moverse, mi Señor, y he acudido a leeros, a veros, y a beber (virtualmente) un copa de vino fino con Vuestra Merced,... tan solo por celebrar la belleza de la flor de cactus.

Gestos sonrientes variados.

Alfonso dijo...

Las flores son preciosas, aunque el cactus tenga espinas para defenderlas. Pero su verdadero poder es cuando nos axfisian y nos hacen estornudar, te lo digo yo jj

S. dijo...

Me he cargado mi cactus a base de echarle agua...qué bruta soy,y el tamaño,sí que importa,tontín jijijiji

Pecosa dijo...

Todo es transitorio...

Seres pequeños en un mundo de peces gordos...

Que se sepa que estamos aquí...


Pienso en eso todos los días, pero ayer en especial pensaba en esto último, en que se sepa que estoy aquí. Y he decidido mover mi mano y gritar "¡eeeh, que estoy aquííí!", como tú. Y ver si me quedo un poco más tranquila (y de paso, me sirve de algo).

Rita dijo...

Pues que se sepa, si señor, yo también estoy
feliz fin de semana

María de la Cruz Díaz dijo...

Tanto pequeños como grandes, tanto pálidos como luminosos, en todo podemos ver la belleza, el mensaje que trae consigo esa vida, vida valiosa desde que uno se acepta como tal.

Gracias por acercarte a mi Blog y dejarme tu huella, echo que me atrajo hasta aquí para dejarte mi cariño.

Maricruz

Luis Antonio dijo...

Tener ganas de vivir, ilusiones, tiempo para soñar...equivale a esas flores,aunque sean de un día...

Fiebre dijo...

¡Y nosotros aquí!

Gran entrada, muy bien expresado, sí señor.

Pd (A mí también me tienen los mundiales abducida.)
Hoy Brasil, pero mañana ni te cuento...empiezo a las 14.00 con una barbacoa.
Me temo que a las 20.30 veo 44 jugadores.

MUY SEÑORES MÍOS dijo...

Me alegro de comprobar que estás aquí, que sigues aquí, rojo como la flor de un cactus, pero que no seas un cactus, que nadie con ese bello color sea como los cactus, pues, según tengo entendido, en la tierra en que se plantan, nada crece después... no sé si es cierto, pero metafóricamente, sí puede serlo.

Un abrazo