Esta noche parece que vuelve el grajo a volar bajo. El viento del norte hace que notemos la proximidad del invierno.
En la F1 no tuvimos suerte, ya se nos pasará. A los protagonistas se les olvidará en cuanto cojan la nómina, con pan las penas son menos, ellos ya no se acuerdan ni del pan, hay cosas más apetitosas.
Si me alegro por algo es por el disgusto que se habrá llevado el pobre Botín, seguro que ni ha cenado.
Algunos lo tenemos peor, trabajamos y no nos pagan, al menos no todo lo que nos deben. Antiguamente se decía aquellos de "que se lo gasten en botica" ya no conviene, los de las empresas boticarias ya tienen bastante con lo suyo.
Los grandes comercios ya trabajan para la navidad, ese tiempo en que todo el mundo tiene buenas intenciones y se hace regalos. Una vecina iba ayer a comprar los juguetes para reyes, yo no (de algo sirve no tener ya hijos pequeños). Cada vez me parece más triste ésta época que se nos avecina, me estaré haciendo mayor... si, deber ser eso.