Una empleada de banca, Estela con 25 años, llena de vida y futuro; ha muerto en Cambrils por defender el dinero ajeno. Un ejemplo de sacrificio que los dueños del dinero y el presidente de su banco le agradecerán de manera generosa y permanente. Ni él mismo (el presidente) hubiera dado tanto, todo, por el escaso botín que hayan podido llevarse esos asesinos cabrones. Ha hecho Estela lo que más le gustaba a su jefe: trabajar "todo", cobrar... menos:... una bala.