¿Qué poder tendrá la iglesia (la católica , a. r.) para mandar a España (tierra de María Santísima) a su segundo luciendo sus mejores galas y joyas, a entrevistarse con los mandones y tratar asuntos de política interna y de derechos de los votantes españoles que lo único que queremos es reconocimiento de derechos humanos (los divinos se supone que los otorga dios directamente, sin intermediarios, para que salgan más baratos, por lo de las comisiones que te ahorras, una pasta... oye) con piropos y peloteo, a comer y beber gratis (en tiempo de crisis, que se van a poner moraos (camaleónicos) los de púrpura). Que si no vienen a pedir no vendrían, ¿pa qué? con un email suficiente. Tiene que tener la iglesia c.a.r. diplomáticos que convenzan a los dirigentes de que no adoctrinen en ciudadanía (pecado) pero si en catecismo; ellos que amargaron la infancia y la juventud de algunas generaciones españolas y pretenden seguir haciéndolo y salvando a los que no quieren ser salvados?... pregunto.
A los bancos si que deberían decirle algo los cardenales, los banqueros si que escucharían, los billetes de 500 € son púrpura... también.