Acabo de descubrir (soy bastante lento), que estoy algo (mucho) pesado con mis temas (casi monotema). Voy a tener el propósito de corregirme. Si el monotema me aburre a mí no puedo imaginar lo que aburrirá a la concurrencia. Es cierto que escribo lo que se me viene a la cabeza, de manera irreflexiva, pero son variaciones sobre lo mismo.
Lo que pretendo al fin y al cabo no es otra cosa que arreglar el mundo, tema nada baladí, pero no creo que se deje: lleva demasiado tiempo sin mí. Al menos debo pretender no ser un "erre que erre", que lo soy, los que todavía entráis tenéis una paciencia infinita, intentaré no amargaros la vida, que ya bastante tendréis con lo vuestro... sorry.
No os fijéis en la fecha,
que no es una inocentada
que es intención sincera
no insultar a la derecha.
No me quejaré de leyes,
ni de normas, ni de gentes,
ni dejaré el tabaco,
al menos no de repente.
Es propósito puro
no odiar a entredientes
ni hablaros del euro.
No quisiera aburriros,
no deseo que os vayáis,
y si lo hice... lo siento.
Este atrevimiento es un regalo para los amantes de la poesía... mala. Que haberlos haylos.