Seguimos consumiendo. Por la publicidad se puede hacer una valoración del consumo (apreciación personal). Un anuncio en televisión cuesta varios millones en pesetas (que todavía nos entendemos mejor algunos), luego teniendo en cuenta la cantidad de anuncios que colocan las televisiones analógico-gratuitas se puede deducir que existe negocio. Los de coches son los más abundantes y los de seguros. Pero los que inundan los espacios televisivos dedicados a publicidad, que curiosamente también son los menos elaborados y menos artísticos -la publicidad es el medio que tiene mayor índice de creatividad y arte- son los que bajan música o tonos o multimedia a través de SMS, estos son anuncios vulgares y a mi entender bastante malos. Por este sistema te puedes bajar desde un ladrido de perro hasta un pedo(peo, con perdón, en mi tierra), y por lo que se vé es negocio. También cualquier programa de telebasura o casi, de debate o del corazón, tiene un 7377 ó parecido que recibe multitud de mensajes de opinión que les tienen que proporcionar un montón de pasta. Ahí, en esas empresas anunciantes y en los programas que digo, debe de estar todos ese dinero que no nos deja salir de la innombrable, en las compañías telefónicas y en hacienda con el 16% el iva.
Han proliferado también una serie de programas concurso, de madrugada, que inundan estas cadenas durante toda ella, con preguntas facilonas que lo que pretenden lógicamante es la avalancha de llamadas a los 905 etc., que igualmente si los ponen es porque se llama: hasta yo he picado una vez; el truco es que no te cogen el teléfono, lo que hay es un contestador que te entretiene unos minutos/euro... debe ser la nueva picaresca española.